viernes, 12 de marzo de 2010

Valeria.

Un destino de fuego.
Valeria era flaquita y nerviosa. Sufría.¿ Habrá un destino inexorable de sufirmiento para algunos seres?.
Valeria sufría y eso había sido desde siempre.
Éramos chicas cuando me dijo "¿viste que bien se duerme después de llorar mucho?, llorás y llorás y te quedás dormida".
Es una de esas frases conmovedoras de mi infancia. Yo sabía lo que era dormirse después de llorar, quién no lo sabe, pero me daba cuenta de que no podía dimensionar el sufrimiento que provocaba su llanto, intuía que era mucho.
Valeria se fue hoy, envuelta en unas llamas que en la infancia encendió su madre al quemarla con cigarrillos. Ella me lo contó y éramos las dos chiquitas, y lloramos las dos y así supe para siempre lo bien que se duerme después de llorar. Hoy se incendió su casa y el fuego se la llevó consigo.
Adios Valeria, mi prima. Aunque nunca te hayan dejado llevar ese título, yo siempre te lo dí. Mi prima Valeria.

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