El trabajo creativo es un trabajo de confianza. Tenés una idea, sabés que querés hacer algo, te enfocás. Puede llevar días, semanas, lo importante es no desalentarse y no perder el foco. Remar contra la corriente porque aparecen miles de impedimentos: el desaliento, la inseguridad, la desvalorización... Pero si tu amor es lo suficientemente firme la idea sigue ahí, creciendo, levando. Necesitás cuidarla mucho, protegerla, ponerle repasadores tibios como hacía mi abuela con el pan casero o mi mamá con la pizza. La vas alimentando y, si aparece, la dejás fluir y adquirir nuevas formas.
Un día, de pronto, se arma y ahí te das cuenta de que confiaste desde un primer momento y de que por eso se arma. Confiaste en vos, en tu corazón, en el universo y así, con firmeza, con convicción, con inmenso amor, realizás tu trabajo, armás tu obra, escribís tu canción.
Te parece mágico cuando cierra todo y aparece "radiante" la obra consumada en tu cabeza. Es mágico y no lo es. Aparece porque fue trabajando en tu interior casi sin que te dieras cuenta y creés que se hizo sola. No es así, la hiciste con tu tenacidad, con tu valentía, con tu libertad.
Escribo desde muy chiquita... no son grandes relatos, sigo siendo chiquita en ellos. Cuento historias que guardo en mi interior..... mi tierra las trae y mi cielo las cuenta. Aquí van algunas para que degusten...
jueves, 31 de diciembre de 2009
lunes, 30 de noviembre de 2009
El hombre.
Ese animal de la palabra, como lo definía Aristóteles, o "ese sonido de pie" como lo definían los guaraníes.
sábado, 14 de noviembre de 2009
Blanco Negro Blanco
Es una obra de Alfonsina Storni, y la estábamos ensayando en el centro cultural León F. Rigolleau de Berazategui. Yo tendría diez años.Se trataba de una superproducción, ensayábamos mucho, hasta los sábados a la mañana en la casa de la profesora de música que tocaba el piano en vivo durante la obra, mientras nosotros cantábamos. Hoy la llamarían comedia musical.....¿Conocen la historia de Blanco Negro Blanco?..... Resulta que Pierrot está enamorado de Colombina que es muy vanidosa. Hay una tina de tinta negra y Pierrot, blanco e inmaculado, cae dentro de ella transformándose en negro, entonces Colombina no lo quiere más, por lo tanto Pierrot decide, entre otras cosas, visitar a un brujo para que le devuelva su antiguo color.
Una obra larga con muchos personajes y yo, que me sabía la letra de todos pero no me animaba a hablar. Me dieron el papel de gallina..... sí, una gallinita que iba a buscar a su pollito que había sido raptado por el brujo...sólo cinco minutos dentro de una obra que duraba hora y media mas o menos, yo chocha... pero mi mamá casi se muere. Increpó al profe, Pedro Costa (de quien yo estaba enamoradísima con mis diez u once años, pero esa es otra historia) "¿Cómo gallina?, la traigo a todas las clases, es una nena inteligente...gallina???".
No hubo marcha atrás, el reparto ya estaba hecho.Me hicieron un traje hermoso, ensayé como loca obsesiva, como la actriz que ya era. Antes de salir a escena encontré una canasta e hice reir a todos mis compañeros realizando infructuosos esfuerzos por poner un huevo. Salí a escena. En el público estaba el hijo de Alfonsina Storni. Jugué mi papel con todo el amor que es posible sobre un escenario. Entonces el hijo de Alfonsina se puso de pie al finalizar mi escena y me ovacionó. Detrás de él todo el público ovacionó la tierna historia de la gallina que sacaba a su pollito de las garras del brujo.
Pedro (el profesor) giró su cabeza mientras todos me aplaudían y con su mirada encontró la de mi mamá. Obviamente esto me lo contó mamá años después , según ella el profesor la miró con cara de satisfacción como diciendo: "¿vio?".
Yo estaba en otra, vibraba con muy poca edad la felicidad de sentirme plena.
Una obra larga con muchos personajes y yo, que me sabía la letra de todos pero no me animaba a hablar. Me dieron el papel de gallina..... sí, una gallinita que iba a buscar a su pollito que había sido raptado por el brujo...sólo cinco minutos dentro de una obra que duraba hora y media mas o menos, yo chocha... pero mi mamá casi se muere. Increpó al profe, Pedro Costa (de quien yo estaba enamoradísima con mis diez u once años, pero esa es otra historia) "¿Cómo gallina?, la traigo a todas las clases, es una nena inteligente...gallina???".
No hubo marcha atrás, el reparto ya estaba hecho.Me hicieron un traje hermoso, ensayé como loca obsesiva, como la actriz que ya era. Antes de salir a escena encontré una canasta e hice reir a todos mis compañeros realizando infructuosos esfuerzos por poner un huevo. Salí a escena. En el público estaba el hijo de Alfonsina Storni. Jugué mi papel con todo el amor que es posible sobre un escenario. Entonces el hijo de Alfonsina se puso de pie al finalizar mi escena y me ovacionó. Detrás de él todo el público ovacionó la tierna historia de la gallina que sacaba a su pollito de las garras del brujo.
Pedro (el profesor) giró su cabeza mientras todos me aplaudían y con su mirada encontró la de mi mamá. Obviamente esto me lo contó mamá años después , según ella el profesor la miró con cara de satisfacción como diciendo: "¿vio?".
Yo estaba en otra, vibraba con muy poca edad la felicidad de sentirme plena.
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