sábado, 14 de noviembre de 2009

Blanco Negro Blanco

Es una obra de Alfonsina Storni, y la estábamos ensayando en el centro cultural León F. Rigolleau de Berazategui. Yo tendría diez años.Se trataba de una superproducción, ensayábamos mucho, hasta los sábados a la mañana en la casa de la profesora de música que tocaba el piano en vivo durante la obra, mientras nosotros cantábamos. Hoy la llamarían comedia musical.....¿Conocen la historia de Blanco Negro Blanco?..... Resulta que Pierrot está enamorado de Colombina que es muy vanidosa. Hay una tina de tinta negra y Pierrot, blanco e inmaculado, cae dentro de ella transformándose en negro, entonces Colombina no lo quiere más, por lo tanto Pierrot decide, entre otras cosas, visitar a un brujo para que le devuelva su antiguo color.
Una obra larga con muchos personajes y yo, que me sabía la letra de todos pero no me animaba a hablar. Me dieron el papel de gallina..... sí, una gallinita que iba a buscar a su pollito que había sido raptado por el brujo...sólo cinco minutos dentro de una obra que duraba hora y media mas o menos, yo chocha... pero mi mamá casi se muere. Increpó al profe, Pedro Costa (de quien yo estaba enamoradísima con mis diez u once años, pero esa es otra historia) "¿Cómo gallina?, la traigo a todas las clases, es una nena inteligente...gallina???".
No hubo marcha atrás, el reparto ya estaba hecho.Me hicieron un traje hermoso, ensayé como loca obsesiva, como la actriz que ya era. Antes de salir a escena encontré una canasta e hice reir a todos mis compañeros realizando infructuosos esfuerzos por poner un huevo. Salí a escena. En el público estaba el hijo de Alfonsina Storni. Jugué mi papel con todo el amor que es posible sobre un escenario. Entonces el hijo de Alfonsina se puso de pie al finalizar mi escena y me ovacionó. Detrás de él todo el público ovacionó la tierna historia de la gallina que sacaba a su pollito de las garras del brujo.
Pedro (el profesor) giró su cabeza mientras todos me aplaudían y con su mirada encontró la de mi mamá.  Obviamente esto me lo contó mamá años después , según ella el profesor la miró con cara de satisfacción como diciendo: "¿vio?".
Yo estaba en otra, vibraba con muy poca edad la felicidad de sentirme plena.

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